Mayo 28, 2007

“Mejor sola que mal acompañada”

sola.jpgUna etapa de estar sin pareja tiene que servir necesariamente para no repetir nunca más aquellas cualidades personales que han llevado al fracaso de parejas anteriores y al malvivir en pareja.

Después de cada pareja es necesario sacar el saldo positivo de la misma, en cuanto a los beneficios y crecimiento que nos brindó la unión con la otra persona como a los aspectos negativos y destructivos que no queremos volver a repetir.

Y todo esto sin negar el dolor y la angustia causada por la pérdida de una persona que fue pareja.
En tanto y en cuanto esto no se haga, el encuentro de otra pareja va a ser a la corta o la larga la repetición de aquello que ya no queremos mas, va a ser más de lo mismo. Y es entonces cuando decimos que se va a estar mal acompañado. Vale la pena hacer un impasse en este sentido antes de “cazar” al otro.

Los grupos y actividades signados por el facilismo del resolver YA el encuentro de la pareja hacen difícil que esto se logre. Sólo se juntan soledades ansiosas en un encuentro vacío, ergo más de lo mismo: se agranda el vacío.

Es cuestión de encontrar o armar grupos de personas que, estando en las mismas condiciones, puedan pensar mas allá de rellenar ese hueco que deja la ausencia de pareja.
Ver mas allá de las propias narices,  fortalecer las capacidades de conocimiento personal, saber hacia donde uno quiere ir en cuestión de pareja.

No es este un trabajo largo ni costoso y lleva a la construcción real de la pareja.

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