Son muchos los factores desencadenantes de la hipertensión. Si podemos evitar que la alimentación sea uno de ellos, mucho mejor.

Para ello, no se debe consumir alcohol de forma abusiva, ya que los bebedores presentan niveles más altos de hipertensión.

Además, debemos seguir una dieta rica en calcio y magnesio, y no consumir en exceso grasas saturadas ni cafeína.

Debemos cuidar nuestros huesos para evitar la aparición de osteoporosis (pérdida de masa ósea) y una buena forma de hacerlo es a través de la alimentación.

Los alimentos adecuados son los productos lácteos y las bebidas con soja enriquecidas con calcio, todos los alimentos que tengan más calcio que fósforo y aquellos ricos en vitamina D como el pescado y el aceite de hígado de bacalao.