Familias ensambladas

Una buena definición fue la que encontre leyendo lo que hoy en día llamamos “familias ensambladas”, este articulo escrito por la Lic. María Silvia Dameno la cual define muy claramente como estan formadas y como han ido cambiando lo que yo llamaría las familias tipo.
La actual sociedad está signada por el cambio. Hace pocos años la mayoría de las personas comenzaban y terminaban su carrera laboral en una misma empresa que los jubilaba después de “40 años de fieles servicios”.
También vivían habitualmente en una única casa desde que se casaban hasta el final de sus vidas y las bodas de plata y de oro eran frecuentes motivos de reunión y festejo.
Lo cierto es que, para bien o para mal, la sociedad ha cambiado. Las personas cambian de trabajo e incluso de profesión, se mudan varias veces a lo largo de su vida y no necesariamente se unen “hasta que la muerte los separe”. Lo que antes era habitual es cada vez mas una rareza.
Ensamblada es una familia en la cual uno o ambos miembros de la actual pareja tiene/n hijo/s de uniones anteriores. Dentro de esta categoría entran tanto las segundas parejas de viudos/as como de divorciados/as y de madres solteras.
Cuando comenzaron las investigaciones sobre el tema, después de la segunda guerra mundial, la mayor parte de estos casos la conformaban los viudos de guerra. En la actualidad el grueso de las familias ensambladas en el mundo occidental lo constituyen los divorciados/as con hijos que vuelven a formar pareja.
Esto implica que hay dos familias ensambladas por cada chico cuyos padres se han vuelto a casar, ya que se considera dentro de esta categoría no solo aquella con la que los hijos conviven en forma permanente, sino también aquella que visitan algunas veces al mes.
Las familias sin nombre
Este grupo humano ya demográficamente significativo se incrementa día a día, acompañando el aumento mundial del numero de divorcios en las ultimas décadas. Constituye sin embargo un caso concreto de cambio social no reconocido en lo institucional en nuestro país: no hay leyes que lo reconozcan y amparen, ni centros de asesoramiento psicológico o modelos sociales de funcionamiento que lo contengan.
Las instituciones se modifican mas lentamente que los individuos que las integran y las familias ensambladas ni siquiera tenían, cuando empecé a investigar este tema, un nombre. Algunos terapeutas hablaban de familias “mixtas” .
Otra alternativa era definirlas por comparación (segundas, posteriores, etc.) o por negación (no intactas, no biológicas, etc.) indicando con ambas opciones la desvalorización de la nueva familia. Por otra parte, aunque sí existiesen términos para denominar los nuevos vínculos, estos se emplean frecuentemente en forma peyorativa tanto que en el diccionario padrastro y madrastra están definidos como ” mal padre/madre” o más directamente como “persona mala o cruel”
El carácter despectivo del nombre y la presuposición de crueldad se refleja en la persistencia en la literatura infantil de cuentos de malas madrastras y padrastros como Blancanieves, Cenicienta o David Copperfield.
Adultos y niños que crecieron escuchando que ser madrastra o padrastro era ser una persona mala, competitiva, vengativa y cruel se niegan a incluirse a sí mismos dentro de esta categoría o a denominar de ese modo al vínculo.
Aún así todavía no he conocido a nadie que acepte cómoda y tranquilamente este rótulo y aún es frecuente que las personas consideren que solo son padrastros/madrastras cuando el progenitor del mismo sexo ha muerto.
via://www.agba.org.ar/articulo08.htm
Tags: familias ensambladas, los tuyos y los mios
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