“Mejor sola que mal acompañada”
Una etapa de estar sin pareja tiene que servir necesariamente para no repetir nunca más aquellas cualidades personales que han llevado al fracaso de parejas anteriores y al malvivir en pareja.
Después de cada pareja es necesario sacar el saldo positivo de la misma, en cuanto a los beneficios y crecimiento que nos brindó la unión con la otra persona como a los aspectos negativos y destructivos que no queremos volver a repetir.
Y todo esto sin negar el dolor y la angustia causada por la pérdida de una persona que fue pareja.
En tanto y en cuanto esto no se haga, el encuentro de otra pareja va a ser a la corta o la larga la repetición de aquello que ya no queremos mas, va a ser más de lo mismo. Y es entonces cuando decimos que se va a estar mal acompañado. Vale la pena hacer un impasse en este sentido antes de “cazar” al otro.
